| Ni
del arbusto, la rama.
Ni de la flor. El color.
Ni siquiera soy la flama.
Que al fuego le da el ardor.

En la mañana soy noche.
Y en la noche, menos soy.
Pues la Luna tiene brillos.
Que eclipsar no puedo yo.

Tengo por manta una estera.
Que es quién me abriga mejor.
Con ella me hago un sayo.
A mi nada, que soy yo.

Miedo no tengo al ocaso.
En el camino, ya voy.
Pues sé me llegará, la noche.
Y pasaré del ser, al no soy.

En la nada que me habita.
Algo tengo a mi favor.
El ser una simple pluma.
Ya que al viento va mejor.

Y no siendo. Me pregunto.
Y reflexiono en mi interior.
Sin ser nada, por qué tengo.
En el alma, este dolor.
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