| En
mi armario rosa palo.
Las puertas, tienen candados.
Y por mostrar. Su contenido.
Jamás, yo debí quitarlos.

En mi armario rosa palo.
Yo colgaba mi camisa.
Que era blanca. Almidonada.
Y su cuello, era sonrisa.

En mi armario rosa palo.
Hice hueco a tu equipaje.
Y ocupaste los percheros.
Con desaires, por ropaje.

En mi armario rosa palo.
Guardo ya siete percheros.
Y en ellos. Tengo colgada.
Mi tristeza, en el ropero.
|