| Miro
en la flor y la caña.
Miro en olivo y troncal.
Donde la plata y su brillo.
Y en horizonte y la mar.

Todo lo tengo por visto.
Nada me puede quedar.
Ya por tener, ya no tengo.
En qué lugares mirar.

Todos los ando ya al tiento.
Todos los ando yo, a ras.
Aunque ya sé de su marcha.
Y que consuelos no habrán.

A sabiendas tendré noches.
En que podré despertar.
Y seguir sitios, mirando.
Con ojos de gavilán.
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