| Tiene
los ojos de mar.
La mar de alegres. Los tiene.
Y le encanta navegar.
Conectándose a las redes.

Su pensamiento es brillante.
Como la luz de la Luna.
Lo emplea. Para iluminarse.
Y nunca tenerse a oscuras.

Con la comba, ella me salta.
Cuando la tengo a mi lado.
Me gusta. Saltar con ella.
Pues la comba es de mi agrado.

Con los versos. Le converso.
Y en ello, sus dudas tiene.
Las rimas son de poetas.
Y lo más usual, no conviene.

Yo le entrego mi cariño.
Que es del todo verdadero.
Y me arrimo con las rimas.
Para decirle. Te quiero.
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