| En
Atlante se mece mi barca.
De volcanes formada su quilla.
Anhelante. Escorada su proa.
Y en su cima un mástil le brilla.

Es mi barca refugio perenne.
Solitaria y de ancla latente.
Que rodea un refugio de fuegos.
Que suspiran su lava candente.

A rebote de náufrago queda.
Al alcance. Asilando banderas.
Que transitan, dejando su huella.
Y que en medio el océano ondean.

Es mi barca, mi tierra ancestral.
Que en poniente. Sutil quedó anclada.
Africana. Nacida en origen.
Y en azules y blancos, pintada.
|