| Subí despacio,
la escalera.
Sabiendo, a ciencia cierta,
que no estabas.

Y en el rellano, inmenso,
hacia tu puerta ,sentí,
que era la mía, la cerrada.

Y en la luz, que hacia mí,
la indiferencia, de tus ojos,
con el tiempo, despertara.

Me vi, en silencio.
Mi silencio.
Cual espejo, reflejada.

Subí despacio, la escalera.
Sabiendo a ciencia cierta,
que no estabas.
|