| Hoy
pinté de mil colores.
La mañana, tarde y noche.
Y con ellas, hice un cuadro.
Olvidando tus reproches.

En azules, los desdenes.
Amarillo, tus celajes.
Que aunque tú, no pretendías.
Enturbiaron mi paisaje.

Verde. Rosa. Anaranjado.
Quise yo que fueran todos.
Recreando mis sentidos.
Y olvidando los enojos.

Lo enmarqué con la agonía.
Que provoca el sufrimiento.
Y pincelándolo en perdones.
Lo colgué en mis sentimientos.
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