Siempre
pasé al castellano
- Ese revierto en su lengua –
Que convertida en ¡guau, guau!
Fue repetida y tremenda.

Él me miraba sin gafas
- Porque en su vista ponía –
Un reflector, que era pista
Que a su ¡guau, guau! traducía.

Yo le tenía cariño
¡Para que voy a contarles!
Y si le escribo, un poema
¡Es que no voy a olvidarle!

Hoy si repito, es sonoro
- Tengo por ello respeto -
Y en su recuerdo y añoro
Pongo un ¡guau, guau! y completo.
|