| Esa
infinita goma
Que borra los pecados
Siempre nos deja huellas.

Esa máquina de escribir
Que nos tacha los sentimientos
Siempre tiene una tecla rota.

Ese tintero de tinta azul
Que nunca llegamos a usar
Pudo haber pintado el cielo.

Ese amor que un día tuvimos
Lo seguimos teniendo.

Esa flor que se marchitó por nuestra culpa
Posiblemente surja en un estercolero.

Ese espacio que nunca llegamos a compartir
Hoy nos queda estrecho.

Esa persona a la que nunca quisimos
Nunca podremos olvidarla.

Ese día que nacimos
No nacieron todas las flores
Nacieron sólo los rosales.

Ese corazón tan grande
Que decimos tener
No tiene la hechura
Que tiene el del elefante.

Y
Esa paz infinita que a veces nos invade
Puede ser el preludio
De un arrebato.
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