| En
el juego, de la vida.
Escogiste el ajedrez.
Para subir a caballo,
y campiña recorrer.

En la torre te subiste.
Y reinaste en mi querer.
Por la tarde, dos alfiles.
Me contaron tu desdén.

Y aunque siempre fue difícil.
Ese juego, a mi entender.
Colocabas tú, las fichas.
Yo debía de aprender.

Y en el tiempo. En la partida.
Tres al frente, yo intenté.
Jaque mate. Tú me diste.
Y del juego. Retiré.
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