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Escóndeme
en tu pecho, golondrina,
y
pasea por el cielo mi esperanza.
Que
anido cada día en los suspiros,
que
impone la existencia que me atrapa.

Escóndeme
en tu pecho, golondrina,
y
enloquece mis sentidos con tu trino.
Que
el vaivén de tu vuelo me adormezca,
y
mis sueños formen parte en mi Destino.

Escóndeme
en tu pecho, golondrina.
Que
el volar a lo más alto me eterniza.
No
quiero que la noche me sorprenda,
en
campos anegados de injusticias.

Escóndeme
en tu pecho, golondrina.
y
llévame contigo a lo más alto.
Que
el viento me suspenda en el vacío.
Y
mi alma quede presa en tu regazo.
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