| Eres
la flor del almendro,
que en primavera deslumbra.
Mas, si a tu alma la hieren.
Eres tan sólo penumbra.

Eres jazmín y azucena,
que los jardines perfuman.
Mas, si a tu alma la hieren.
Eres tan sólo penumbra.

Eres el trueno en tormenta,
que en la montaña retumba.
Mas, si a tu alma la hieren.
Eres tan sólo penumbra.

Y en la tristeza que habitas.
Cuando te hieren, amores.
Queda en penumbra tu alma.
Y se marchitan, las flores.
|