| Pártele
al mirlo una pata
que el se duerme en el zarzal,
debajo de cualquier mata
o en la punta de un rosal.

Yo soy del mirlo, su pico
-una pluma en su costal-
Un fleco del ala, el tipo.
Y un perico en el hablar.

Pico fuerte cuando pico
- y más que pico, es taladrar-
y entre ruidos, de repicos,
no despotrico en el sonar.

Al zarzal le quito púas,
-que son picos de pinchar-
Pero al mirlo, si los quito.
Doy- prescrito- a su volar.
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