| La
noche no escandaliza.
A lobezno pizpireta.
Pues se tiene en lazarillo.
De la Luna con peineta.

Es galán de cinco palos.
Su carrera, es carrerilla.
Se mantiene con el rabo.
Y la alcanza en su mejilla.

No se azora ni una pizca.
Y por eso, zarandea.
A la Luna, pellizcando.
Y bailando en su batea.

Va zumbando la tambora.
Y achispado va en su brillo.
Conveniencias, de ser hora.
De encender su farolillo.
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