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qué me vale que cante
Si canta por devoción
Un llanto, que en la emoción
Se olvida de mi talante.

De qué me vale su canto
Tan alto y tan distinguido
Si hago, en su comprimido
Que exponga también su llanto.

¡De qué me vale!
¡No vale!
Ni me valen sus festivales
Con llantos, que no equivalen
A un canto libre en el campo.
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