| Con
estas soledades malditas
Cómo voy a molestarme
Si me llegan en la tarde
Que es mi horario de visitas.

Aunque a veces no se sabe
Si ampararlas me conviene
Porque sacan a mis sienes
Pensamientos que no caben.

A estas soledades malditas
¡Quién las puede despedir!
Si me toca discernir
Sin haberles dado cita.

Porque llegan ¡que no pocas!
¡Que ojalá que se les trabe!
El pestillo de mis llaves
A esas horas que me tocan.

Con estas soledades tan grandes
Ya me veo en sus letreros
Escribiendo el desespero
¡Cuando al tiempo, las demande!
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