| Si
a tu balcón vienen pocas
¡Pero por qué te empecinas!
Que sean las golondrinas
Que llevas siempre en la boca.

Aquellas son de un poeta
Que dijo que volverán
Y no a las que das lugar
Que en tu balcón no se metan.

Si a tu balcón vienen pocas
No tienen por qué ser pardas
Que aquellas por memorarlas
¡Parece que volaran locas!

Si a tu balcón vienen pocas
Es porque en él se te hacinan
Aquellas, mis golondrinas
Que son, de igual, que las otras.
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